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La presión laboral fuerza a choferes a ponerse en riesgo

| Oct 19, 2020 | Lesiones laborales |

El cumplimiento estricto de los horarios y recorridos de trabajo para los conductores comerciales termina por obligar a los trabajadores a mantenerse al volante por extensos períodos de tiempo. Esto ocurre incluso cuando están fatigados y no contando con un estado óptimo de sus reflejos, lo cual facilita la ocurrencia de accidentes y siniestros viales.

La máxima cantidad de horas de servicio (enlace en inglés) establecidas por la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) es de 11 horas en un período de 14 horas para vehículos de carga y de 10 horas en un período de 15 horas para vehículos de pasajeros, respetando períodos de 10 y ocho horas consecutivas fuera de servicio respectivamente.

¿Cuánto puede afectarle el cansancio a la hora de conducir?

La fatiga condiciona significativamente al chofer del vehículo disminuyendo sus capacidades habituales, entre los principales efectos se destacan:

  • Consecuencias físicas: El cansancio trae consigo la aparición de calambres, resequedad ocular y rigidez muscular.
  • Reducción de la atención: Estar fatigado incrementa las chances de distracciones que en condiciones normales no se darían.
  • Limitación en la habilidad motora: Se percibe una lentitud en los reflejos y una marcada pérdida de lucidez para la ejecución de maniobras.
  • Fallos en la percepción: El cálculo de las distancias y las velocidades tiende a ser mucho menos preciso, incrementando la posibilidad de accidentes y colisiones.

¿Cómo puede combatir la fatiga?

El primer y principal consejo es claramente dormir bien. No sólo en cantidad sino también en calidad. Dormir de forma confortable en moteles o dentro de un camión puede ser más complicado, pero existen formas de mejorar la situación. Una buena idea es reducir la cantidad de luz. Si está dentro del camión, cierre las cortinas, evite luces artificiales (incluyendo pantallas de celulares y computadoras) o cubra sus ojos con un antifaz.

También es recomendable reducir la cantidad de sonido. Esto puede lograrse consiguiendo un ventilador que haga ruido blanco, aparcando lejos de otros camiones o zonas donde haya gente despierta, buscando una barrera contra el viento y – un clásico que muchos olvidan – asegurándose de apagar el celular.

Durante el transcurso de la jornada laboral, es conveniente beber agua ya que la deshidratación puede reducir sus capacidades cognitivas por haber menos flujo sanguíneo al cerebro.

Alimentarse correctamente también es crítico. Comer azúcares directos o grasas saturadas es un error común que conduce a somnolencia. En su lugar, consuma frutas, frutos secos o hidratos de carbono de absorción lenta como legumbres, arroz, pan o pastas.

Incluso cuando las condiciones de confort no son óptimas, es posible mejorar la calidad de sueño y de trabajo. No importa cuán atrasado pueda estar, siempre debe escuchar a su cuerpo. Recuerde que no hay agenda que sea más importante que su seguridad y si se siente fatigado, no maneje.